miércoles, 16 de febrero de 2011

Copa del Rey 2011: la final: Real Madrid 60-Regal FC Barcelona 68


Todo equipo campeón tiene que pagar el precio de perder varias finales antes de empezar a ganarlas. Sólo hay que fijarse en todos los batacazos de nuestra extraordinaria y casi irrepetible selección española de baloncesto antes de conseguir alzarse con su primer título. Esto es en lo único en lo que puedo pensar tras la derrota 60-68 del Real Madrid ante el Barcelona. No es la primera vez (y, desgraciadamente, puede que no sea la última) que los merengues pierden con los blaugranas, pero lo que ocurrió el domingo fue muy diferente de lo acaecido en anteriores ocasiones.
En la final de la Copa del Rey, por primera vez en mucho tiempo, el equipo blanco no salió agarrotado, ni muerto de miedo, ni con ningún complejo de inferioridad, sino que los de Messina saltaron a la pista decididos a plantarle cara a su eterno rival, liderados por un inspiradísimo Tomic y teniendo muy claro que esta clase de partidos se ganan desde la defensa y no desde el ataque, consiguiendo terminar la primera mitad con un más que prometedor empate.
Desgraciadamente para todos los aficionados madridistas, en el tercer cuarto y en el principio del último período se echó por tierra todo lo conseguido hasta ese momento. La relajación defensiva de los de la capital, unida a un desastroso Sergio Llull, permitieron que los blaugranas adquirieran una mínima ventaja que conservaron hasta el final. No obstante, hubo un conato de remontada en los últimos minutos, pero ya era demasiado tarde para ganar un trofeo que se le sigue resistiendo a los blancos.
Sí, se perdió, pero el sabor de la derrota no es tan amargo como en ocasiones precedentes. El equipo luchó y demostró que, en un par de años, los de la capital pueden ser los nuevos dominadores de la liga. Por supuesto, me equivoqué. No hubo duelo Suárez-Navarro. Aunque Carlos fue el mejor de su equipo, con 18 puntos de valoración, el de Aranjuez no estuvo tan brillante como en otras ocasiones y, sobre todo, no consiguió convencer a sus compañeros de que la remontada aún era posible. Lo de Navarro ya es harina de otro costal. Desde las finales de la ACB del año pasado no veía un partido tan penoso del de Sant Feliu. Su -1 de valoración lo dice todo. Y puede que por eso duela aún más la oportunidad perdida. Y es que no todos los días se toma vacaciones el mejor jugador de uno de los mejores equipos de Europa.
Sí, los blancos estuvieron cerca, muy cerca y dudo mucho que la próxima vez que se crucen en el camino del Barça vuelvan a encontrarse con un Navarro tan desastroso; pero no es en eso en lo que tienen que concentrarse los blancos, sino en que si esta vez han estado tan cerca, dentro de unos meses, con un mayor rodaje y conocimiento del juego propio y del de los compañeros, es casi seguro que podrán lograrlo. Como digo, la derrota escuece, pero también sirve para aprender y mejorar. Además, aunque Navarro fue una rémora para su equipo, Anderson y Sada decidieron tomar las riendas y cuajaron un encuentro excepcionalmente bueno, siendo los principales artífices de la victoria blaugrana.

A los madridistas nos queda el consuelo de saber que tenemos un equipo muy joven y con mucha vida deportiva por delante y que, con un poco de fe y el trabajo que se está realizando, los títulos no tardarán mucho en llegar, a pesar de que poco le importe el baloncesto a don Florentino Pérez, más interesado en su móvil y en su reloj que en lo que sucedía en la pista del Palacio de los Deportes. Simplemente vergonzoso y, a la vez, indicativo de por qué no se dedican más recursos económicos y humanos a la sección de baloncesto.
A pesar de ello, con el liderazgo y hambre de títulos de Carlos Suárez, la extraordinaria versatilidad y sangre fría de Mirotic, la cada vez más eficaz electricidad de Sergio Rodríguez, la sorprendente recuperación de Prigioni, la altura y el creciente dominio bajo los tableros de Tomic y los siempre baluartes, a pesar de su bajo estado de forma en los últimos encuentros, Sergio Llull y Felipe Reyes, amén de la colaboración de los demás miembros de la plantilla blanca, considero que, en breve, el cielo es el límite. Mientras, habrá que seguir aplaudiendo el buen hacer de Xavi Pascual.
Afortunadamente, los jugadores lo tienen claro. "Hemos competido y defendido muy bien. Nos habría gustado ganar, era importante, pero hemos competido hasta el final y esto nos tiene que ayudar. No es de la forma que hemos perdido anteriormente, pero esto no vale, estamos para ganar y todos queremos ganar y ese es el único objetivo claro que hay", declaró un Sergio Rodríguez, que no quiso quedarse a ver cómo levantaban la copa los blaugranas. Por su parte, Suárez considera que "ahora hay que analizar lo que hemos hecho mal, pero lo que está claro es que hemos competido y que este partido ha sido distinto a los anteriores. Esperemos que a final de temporada estemos en otra situación. Ningún equipo es invencible, claro que se puede ganar, pero estamos hablando del mejor equipo de Europa, nosotros somos un equipo joven, mucho más joven que ellos y para muchos de nosotros era nuestra primera final y hemos aprendido mucho para otras". Me muero de ganas por ver qué ocurre en junio.

lunes, 14 de febrero de 2011

Copa del Rey 2011: sábado 12 de febrero



Aunque con un poco de retraso y ya sin ninguna posibilidad de que el análisis de lo que ocurrió el sábado sirva para predecir lo que sucedería el domingo, ahí va mi pequeña crónica de las semifinales de la Copa del Rey de baloncesto:

- Real Madrid 69-Power Electronics Valencia 59: El Valencia sorprendió desde el pitido inicial al ser capaz de ofrecer un partido muy completo, tanto en ataque como en defensa, lo que le permitió liderar el marcador durante los tres primeros cuartos del encuentro. Aún así, se cumplió mi mayor temor y Víctor Claver volvió a ser una tenue sombra de sí mismo. Con un mísero 3 de valoración, un 0/4 en triples, un 1/2 en tiros libres y un par de estupidísimas pérdidas de balón, el valenciano volvió a demostrar su infinita capacidad para cagarla en las grandes ocasiones. Muy lejos quedaba su 32 de valoración del jueves y si el equipo taronja aplastó al Madrid durante más del 75% del partido desde luego no fue gracias a la contribución de su supuesto líder. No obstante, el Real Madrid acabó demostrando que un mayor presupuesto, a veces, es sinónimo de una mayor calidad baloncestística y es que los de blanco no necesitaron esforzarse demasiado para darle la vuelta al marcador y terminar ganando por 10 puntos, después de haber llegado a perder por 13. Los artífices del pequeño milagro fueron los tres grandes magos de Messina en esta Copa: Suárez, Mirotic y Rodríguez. Los dos primeros, con su 17 y 18 de valoración, respectivamente, volvieron a demostrar su extraordinario estado de forma, amén de una sangre fría impropia de su juventud y falta de experiencia en un grande de la liga. El tercero, a pesar de su paupérrimo 1 de valoración, contagió, una vez más, a sus compañeros de la electricidad de su juego, contribuyendo, en gran medida, a crear un clima anímico propicio a la remontada. A pesar de ello, me sigo quedando con el partidazo de Suárez y con ese momentazo en el que, a falta de unos cuatro minutos para el pitido final, se dirige hacia los aficionados merengues de la grada levantando los brazos hasta lograr una sonora ovación de apoyo al equipo. Esa furia, esa rabia, ese afán competitivo, ese coraje, ese hambre de títulos y esa valentía no se veían por Madrid desde los mejores tiempos de Sergio Llull, hace ya algunos meses. Por eso sigo pensando que el regreso de los blancos a la élite del baloncesto europeo pasa necesaria y casi exclusivamente por el de Aranjuez. Lástima que aún no haya terminado de llegar su clímax.

- Regal FC Barcelona 92-Caja Laboral 73: El que no necesitó despeinarse lo más mínimo fue el Barcelona. Ya en el primer cuarto dejaron muy claras sus intenciones y aplastaron sin ningún tipo de piedad al último equipo capaz de arrebatarles un título. No obstante, el inmenso amor propio del Caja Laboral, unido a una intensa defensa y un mayor acierto en triples, consiguió reducir al mínimo la diferencia y mantener a los vascos pegados a los culés durante el segundo cuarto y el principio del tercero. Después de eso, el mayor presupuesto volvió a comerse al menos dotado económicamente, volviendo a demostrar que, a veces, los euros sí garantizan el éxito deportivo. Aunque si de algo valió este partido fue para engrandecer un poco más la leyenda de ese pequeño gran hombre llamado Juan Carlos Navarro. El de Sant Feliu volvió a demostrar que ha nacido para ser uno de los grandes de todos los tiempos y, con un 26 de valoración, ejerció plenamente su liderazgo, dirigiendo con sumo acierto a sus compañeros y contagiándoles parte de su magia. Triples imposibles, bombas imparables y una envidiable capacidad de resolución volvieron a hacer a Juan Carlos merecedor de los gritos de "MVP, MVP" que corearon los aficionados al final del encuentro. Poco importa lo que después ocurrió en la final. Puede que sin este partidazo del escolta blaugrana la historia hubiera sido muy distinta. Muy destacable fue también el papel de un cada vez más rodado y lleno de confianza Anderson, que con un 20 de valoración se convirtió en el segundo mejor jugador de su equipo.

domingo, 13 de febrero de 2011

Copa del Rey 2011: la previa a la final



Y, a falta de una diminuta crónica de lo que ocurrió el sábado en el Palacio de los Deportes de Madrid, creo que merece la pena echar un vistazo a lo que ocurrirá allí dentro de un rato.

Todos están convencidos de que el Barça revalidará el título tras humillar nuevamente al Real Madrid y es muy probable que las malas lenguas tengan razón. Sigo pensando que Messina es incapaz de conseguir mentalizar a sus jugadores para que salgan a la cancha sin ningún tipo de miedo escénico ni complejo de inferioridad. Es más, es muy probable que el italiano sea el principal culpable de la falta de confianza de los merengues y es que no debe resultar nada fácil jugar sabiendo que si ganas es mérito del entrenador y que si pierdes es culpa tuya. Si a las miradas asesinas y despreciativas que Ettore regala a sus jugadores en cada tiempo muerto le unimos la errática e incoherente sucesión de cambios que realiza a lo largo de cada partido, el resultado es que los 12 jugadores blancos no sólo no tienen ni idea de cuál es su papel en el equipo, sino que, además, no saben a qué tienen que jugar. No obstante, la calidad de los merengues es indiscutible y, a lo largo de la temporada, nos han brindado algunos minutos de juego realmente magistrales.

Aunque no creo que nada de esto tenga demasiada importancia esta tarde, porque lo único relevante cuando suene el pitido inicial es lo que hagan Juan Carlos Navarro y Carlos Suárez. El primero ha demostrado en millones de ocasiones su fiabilidad en los momentos más críticos y, sobre todo, su capacidad para ganar él solo un partido, por muy cuesta arriba que se haya puesto. Así que la gran incógnita es qué hará el segundo.

En el enfrentamiento de diciembre, Carlos no es que desapareciera de la pista, es que nunca llegó a aterrizar en la misma, ofreciéndonos uno de sus peores partidos desde que comenzó a vestir la camiseta blanca. Algunos consideran que esto es un claro síntoma de que Suárez aún no está capacitado para liderar a un equipo tan grande como el Real Madrid y puede que tengan razón, pero en lo que llevamos de Copa no es eso lo que yo he visto, sino a un jugador lleno de confianza en sí mismo, hambriento de títulos y con el coraje necesario para luchar por lograr su sueño.

Y es que no debemos olvidar que el de Aranjuez salió del Estudiantes porque en el equipo del Ramiro de Maeztu sus posibilidades de ganar un título eran prácticamente nulas. Podía haberse ido al Barça; pero, según sus propias declaraciones, siempre había sido simpatizante del Real Madrid y quería continuar viviendo en la capital. Así que Carlos aterriza en un Real Madrid venido a menos y acostumbrado a ser vapuleado por el Barça con demasiada frecuencia. Aún así, los blancos, a pesar de su irregular juego y gracias a algunas victorias agónicas, lideran la clasificación de la ACB empatados con el club blaugrana. No obstante, todo el mundo sabe que el Barça es mucho Barça y que será muy difícil que se les vuelva a escapar el título en una final a cinco partidos; por lo que, a día de hoy, la mejor y más segura oportunidad de que los merengues ganen un título es la Copa del Rey.

Estoy segura de que Carlos es consciente de ello y de que saldrá a la pista a dejarse la piel para conseguir levantar su primer trofeo y puede que también su primer MVP. Para ello, tendrá que vérselas con Navarro y demostrar que, a día de hoy, Carlos Suárez ha dejado de ser un proyecto de estrella para convertirse en una realidad. Calidad tiene de sobra, sólo le falta la mentalidad, pero estoy convencida de que ya la ha adquirido.

Así que, señoras y señores, prepárense para ver un vibrante duelo Madrid-Barça o, lo que es lo mismo, Carlos Suárez-Juan Carlos Navarro. No ganará el mejor, sino el que tenga más sed de victoria y estoy convencida de que ése es el que va para mejor triplista de la liga. En un rato veremos si tengo razón o no.

Copa del Rey 2011: viernes 11 de febrero



Y, con un pelín de retraso, ahí va mi pequeña crónica de la segunda jornada copera:

- Caja Laboral 76-Bizkaia Bilbao Basket 74: Sin duda, el mejor partido de cuartos de final, baloncesto en estado puro y emoción constante hasta el último segundo del encuentro. Los de Vitoria se empeñaron en demostrar su superioridad desde el pitido inicial y, liderados por un magistral Marcelinho Huertas, realizaron una gran primera parte, logrando una cómoda ventaja sobre sus vecinos. No obstante, los de Bilbao no se conformaron con su fácilmente predecible derrota y, a base de triples estratosféricos del inspiradísimo Vasileiadis, remontaron la desventaja inicial y llegaron al final del encuentro con claras posibilidades de llevarse la victoria. Sin embargo, el griego no estuvo tan acertado en los dos últimos y decisivos minutos, fallando dos triples que, junto a dos grandes penetraciones a canasta de Huertas, supusieron la derrota definitiva de los de negro. Aún así, los de Bilbao pueden volver a casa con la cabeza bien alta, pues lucharon hasta el final y pusieron en serios aprietos al vigente campeón de la liga ACB. En cuanto a Vasileiadis, siempre le quedará el consuelo de sus 31 puntos y 26 de valoración, amén de su triplazo para enmarcar desde su propio campo. Como digo, baloncesto en estado puro, al borde de la taquicardia y para morderse todas las uñas y parte de los dedos. En definitiva, la Copa del Rey en su mejor versión. Un diez para los dos equipos vascos.

- Regal FC Barcelona 86-DKV Joventut 66: Mucha menos historia tuvo el segundo encuentro del viernes. El Barça volvió a demostrar que no necesita jugar especialmente bien para ganar de 20 a la mayor parte de sus rivales. Es cierto que el Joventut consiguió acercarse peligrosamente a los blaugranas en un par de ocasiones, llegando a liderar el marcador durante un par de minutos del primer cuarto; pero, en cuanto los de la ciudad condal se pusieron serios y pisaron ligeramente el acelerador, dejó de haber partido y los de Badalona se vieron obligados a aceptar su más que evidente derrota. Las lesiones y la juventud de los jugadores verdinegros fueron un lastre demasiado pesado y los de Pascual ni siquiera necesitaron de la magia de Navarro, muy gris a lo largo de todo el encuentro, para pasar cómodamente a semifinales. El mejor del partido fue un sorprendente Boniface Ndong, que con sus mates y rebotes terminó de firmar la sentencia de muerte del Joventut. Como digo, un partido sin demasiada historia, en el que sus protagonistas se limitaron a leer el guión que cualquier periodista deportivo con un par de dedos de frente habría podido escribir con más de un mes de antelación.

viernes, 11 de febrero de 2011

Copa del Rey 2011: jueves 10 de febrero



Y, por fin, comenzó la Copa, sin demasiadas sorpresas, aunque con algunos apuntes más que interesantes:

- Blancos de Rueda Valladolid 60-Power Electronics Valencia 83: Supongo que es lo que todo el mundo esperaba, pero yo estaba convencida de que los vallisoletanos se hallaban más que capacitados para dar la gran campanada. Desgraciadamente para los de Pucela, el sueño copero sólo les duró un cuarto. Su planteamiento del partido fue serio y comprometido, pero Víctor Claver decidió coger el toro por los cuernos y convertirse en el líder que el equipo naranja necesita desde hace años. 19 puntos en media hora escasa, con un 71% en tiros de 2 y un 50% en tiros de 3, más un 32 de valoración son razón más que suficiente para pensar que los levantinos no se irán a casa antes del domingo. El problema es que ahora tienen que enfrentarse a un Real Madrid más que hambriento de títulos y liderado por un Carlos Suárez que podría llegar a robarle a Claver su precario puesto en la selección española de baloncesto. Si tengo que apostar por alguien, me quedo con el de Aranjuez, no por nada, sino porque siempre que le he visto jugar contra un grande cuando militaba en las filas del Estudiantes se ha crecido hasta el infinito y más allá, mientras que a Víctor sólo le he visto brillar ante equipos de segunda o tercera fila. También es cierto que Claver tiene sólo 22 años y Carlos va ya para 25, pero ¿se trata sólo de una cuestión de madurez deportiva o es el espíritu ganador algo innato imposible de aprender? Yo me inclino más por la segunda opción.

- Real Madrid 78-Gran Canaria 2014 72: Una vez más, se cumplió el guión y Goliat aplastó a David sin necesidad de utilizar toda la palma de la mano. Los de amarillo nos brindaron una primera parte más que prometedora, pero la apisonadora blanca comenzó a pasarles por encima en cuanto cambiaron de primera a segunda marcha. Como siempre, uno de los mejores de los de Messina fue Carlos Suárez, con un 18 de valoración gracias a su 67% en triples y 100% en tiros libres, a pesar de su 25% en tiros de 2. También fue el máximo reboteador del equipo, ejerciendo en todo momento de líder, tanto en defensa como en ataque. Aún así, el chico sigue con los pies en el suelo y afirma que “Ni por asomo pienso ahora en la posibilidad de ser MVP. Sólo pienso en poder jugar la final el domingo y ganar. Ahora no pienso en eso, porque además hay un claro favorito Juan Carlos Navarro, aunque yo espero que no sea él, porque eso significaría que a lo mejor ha ganado el Real Madrid”. Muy notable fue también el encuentro de un cada vez más entonado Sergio Llull, con dos triples encestados en el momento más oportuno para ello; aunque la auténtica sorpresa fue Sergio Rodríguez, que terminó de decantar la balanza del lado de los de la capital, dinamitando el encuentro en el último cuarto con sus precisas y decididas penetraciones a canasta. Mirotic, en su línea, también se empeñó en dejar patente que el primer equipo no le queda grande y que es uno de los jugadores más versátiles de los últimos tiempos. Muy interesante puede llegar a ser también la aportación de Tomic, esta vez muy activo bajo los tableros, si bien es cierto que muy distinta será la cosa cuando tenga que lidiar con alguna de las torres culés. En definitiva, el Real Madrid está más que capacitado para llegar a la final, pero si el Power Electronics pone toda la carne en el asador y espera a que el club merengue comience a titubear puede que los de Claver no estén tan lejos de la final.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Premios Laureus

Cada vez creo menos en los premios. La enorme subjetividad que los acompaña suele suponer que los premiados nunca coincidan con mis favoritos. Aunque, de vez en cuando, existen algunas excepciones. No sabría decir si Rafa Nadal ha sido el mejor deportista masculino de este año, pero no me cabe duda de que es uno de los grandes de todos los tiempos. Lo de la selección española de fútbol imagino que también resulta bastante justo. Pero de lo que no me cabe la menor duda es de que el esfuerzo del gigantesco Rossi por superar su gravísima lesión y no tirar por la borda toda la temporada, reapareciendo en un tiempo récord y logrando resultados más que dignos e incluso alguna victoria, a pesar del permanente dolor en su hombro y en su pierna, merece el mayor de los reconocimientos, pues son pocos los deportistas con el coraje, el valor, la fortaleza física y psíquica y la sed de triunfo que se necesitan para ello. Un 11 para Valentino y un 10 para los Laureus por saber reconocerlo.

lunes, 7 de febrero de 2011

La previa de la Copa del Rey 2011



Ya sólo faltan tres días para que empiece el espectáculo y, aunque la situación continúa siendo muy incierta, la última jornada de la ACB puede arrojarnos algo de luz sobre el estado de forma en que se encuentran los ocho mejores equipos de la primera vuelta.

- El Blancos de Rueda Valladolid sigue sorprendiendo a propios y extraños y, en lugar de bajar puestos en la clasificación, trepa uno más para situarse como tercer mejor equipo de la liga, por delante del siempre poderoso Caja Laboral. Su resultado más reciente es una paliza de 26 puntos al Asignia Manresa, lo que unido a la recientísima derrota del Power Electronics, me inclina a pensar que mucho se tienen que torcer las cosas para que los vallisoletanos caigan eliminados a las primeras de cambio.

- Efectivamente, el Power Electronics Valencia pierde con el todopoderoso Barcelona y demuestra, una vez más, que carece de un líder con la personalidad suficiente como para echarse el equipo a las espaldas y contagiar a sus compañeros la fe en la victoria más imposible. Víctor Claver continúa siendo el eterno proyecto de estrella rutilante, que nunca brilla en los partidos complicados, aunque sí en los de mero trámite. Por su parte Rafa Martínez parece más capaz de ganar un partido con un triple en el último segundo que de lograr la victoria a lo largo de todo un encuentro. ¿Caerán el jueves o lograrán sobrevivir hasta el sábado? Sospecho que hay más probabilidades de lo primero que de lo segundo, pero de lo que no me cabe la menor duda es de que para verlos en la final del domingo debe producirse una extraña conjunción planetaria proclive a los milagros más fabulosos.

- Por su parte, el Real Madrid continúa invicto en casa y gana al siempre correoso Bizkaia Bilbao Basket. Como dice Carlos Suárez, "estamos en un gran momento, llevamos todo enero y parte de febrero sin perder ningún partido. Hemos tenido victorias importantes como ante el Sienna en la Euroliga, llegamos a la Copa en un buena racha y esperemos que siga así", pero los 17 años de sequía en la competición del todo o nada unidos a la "barçafobia" pueden pesar como una losa sobre los hombros de los de Messina, mermando notablemente sus posibilidades de alzarse con uno de los trofeos más deseados. Si las cosas no se les tuercen demasiado imagino que llegarán a la final. Una vez allí, todo depende de a quién tengan enfrente y de si sus ansias de victoria son capaces de superar al miedo escénico que les invade cada vez que se cruzan con los blaugranas.

- El Gran Canaria 2.014 sigue haciendo honor a su fama de matagigantes y vence por dos puntos al Caja Laboral, afrontando la Copa del Rey con una moral a prueba de bombas, a pesar de haber abandonado el TOP 8 de la ACB. ¿Lograrán cargarse a un Real Madrid que juega en casa y con un mecanismo cada vez más engrasado o tendrán que conformarse con el inmenso honor de estar allí? No tardaremos mucho en averiguarlo.

- La otra cara de la moneda es el Caja Laboral, que llega con el escozor de una derrota en Canarias y la vergüenza de haber sido superados por el Valladolid en la clasificación general. Aún así, la motivación de comenzar con un derbi puede conseguir que se olviden pronto de sus males más recientes y pongan toda la carne en el asador para lograr, al menos, ser reconocidos como el mejor equipo del País Vasco. Creo que están más que capacitados para lograrlo, aunque dudo mucho que los vigentes campeones de la ACB consigan llegar más lejos. La sombra de Splitter es alargada y ganar títulos sin un sustituto del brasileño se me antoja harto difícil.

- Por su parte, el Bizkaia Bilbao Basket acaba de perder con el Real Madrid y continúa por debajo del Caja Laboral en la general, por lo que nada apunta a un posible triunfo inicial de los bilbaínos; pero cosas más raras se han visto, especialmente en la competición del KO.

- En cuanto al Barça, qué se puede decir que no se haya dicho ya. Continúan liderando la clasificación, ganaron de paliza al Real Madrid en la primera vuelta y acaban de derrotar al Valencia. Mucho se le tendrían que torcer las cosas para que los verdinegros fueran capaces de llevarse el derbi y creo que sólo el Caja Laboral o el Real Madrid podrían evitar que vuelvan a alzarse con el trofeo de su majestad. Es más, me atrevería a afirmar que actualmente no existe equipo capaz de ganarles, por mucho que ellos sean capaces de perder. No sé si me explico. Aunque los merengues siempre podemos cruzar los dedos y rezar para que este viernes volvamos a ver un triple de Rafa Martínez en el último segundo. Ya pasó una vez. Es difícil que vuelva a repetirse; pero, una vez más, todo es posible.

- Y, por último, el DKV Joventut viene de perder en casa con el Estudiantes, derrota que puede haberles afectado, aunque no creo que mucho más que la mala suerte de enfrentarse al Barcelona en la primera jornada. De nuevo, todo puede pasar; pero, para mí, una victoria de los de Badalona sería la mayor sorpresa del mundo. Y es que, como ya dije en otra ocasión, desde que la triple erre se disolvió corren tiempos difíciles para la hermana pobre de la ciudad condal.

Como digo, sólo faltan tres días para que empiece el espectáculo y, hasta entonces, se admiten todo tipo de apuestas.

sábado, 5 de febrero de 2011

Algunos apuntes baloncestísticos



Hace unos días leí esta entrevista. No es que sea especialmente interesante, pero contiene tres afirmaciones dignas de ser destacadas:

1-El fútbol en este país "es el deporte rey y es mucho más fácil jugar al fútbol, porque con dos piedras haces una portería, que al baloncesto para el que necesitas una canasta". Triste, pero cierto. Con una pizca de imaginación, se puede jugar al fútbol en cualquier sitio y de cualquier forma. Lo del básquet ya es más complicado y no sólo porque una canasta no se improvise fácilmente, sino porque son pocos los lugares con canastas donde se pueda jugar al baloncesto. Pongamos como ejemplo mi colegio, dotado con un patio con canastas y porterías. ¿Y cuál era el resultado? La potencial cancha de baloncesto era utilizada única y exclusivamente como campo de fútbol tarde tras tarde. Si querías jugar al baloncesto tenías que buscarte otro sitio, pero ¿cuál? Los escasos polideportivos linarenses o no tenían canchas de baloncesto o las tenían permanentemente ocupadas con chavales jugando al fútbol o con los entrenamientos de equipos de baloncesto más o menos oficiales. Pero, ¿y si querías echarte un partidillo con los amigos una tarde cualquiera sin ningún tipo de pretensión profesional? No podías. Simple y llanamente. Era imposible. O te apuntabas a un equipo y te comprometías a entrenar según sus horarios y a jugar los partidos correspondientes o te conformabas con botar el balón en cualquier parte sin posibilidad alguna de comprobar tus habilidades a la hora de encestar. Un asco. Y lo más triste de todo es que, a pesar de los éxitos de nuestra increíble selección de baloncesto, la situación no ha cambiado. Los críos sueñan con ser futbolistas, nunca baloncestistas. Y no me extraña. Los astros de la liga BBVA ganan millones y millones de las antiguas pesetas, acaparan todas las portadas de los periódicos deportivos y de las revistas del corazón y tienen novias de bandera. ¿Y qué les queda a los jugadores de la ACB? Un sueldo que muchos envidiamos profundamente, pero que sigue a años luz del de Messi o Cristiano Ronaldo, una o dos portadas al año y novias que no se sabe si están buenas o no, porque nunca salen en las revistas del corazón. Aunque supongo que eso no es lo más importante, sino el hecho de que difícilmente puedes aspirar a dedicarte a algo que no tienes forma de comprobar si se te da bien. Sí, te puedes apuntar a un equipo y ver qué pasa, pero no existe ese concepto estadounidense de chaval de barrio sin recursos que mata sus tardes vacías de sentido con vibrantes unos contra unos, mates dignos del All Star y triples estratosféricos. En España nadie te descubrirá en una cancha callejera, porque no las hay. Tienes que decidir que quieres dedicarte a esto, buscarte un equipo y luego ver si vales o no vales. No hay jugadores autodidactas, porque pocos son los sitios donde puedes jugar a ser Michael Jordan sin la supervisión de un entrenador y sin gastarte toda tu paga semanal al alquilar la cancha. Y, aún así, tenemos a algunos de los mejores jugadores de baloncesto del mundo. Chavales a los que no les importa perder media tarde en desplazarse desde su casa hasta el lugar en el que juega su equipo. Tíos tan enamorados de este deporte como para no quejarse del segundo plano que ocupan siempre dentro de la actualidad deportiva de este ignorante país. Sí, de vez en cuando, aparece un Pau Gasol que consigue superar el interés mediático despertado por el último balón de oro; pero, desgraciadamente, el resto de estrellas de la ACB tienen que contentarse con una fama limitada y directamente proporcional al número de campañas publicitarias que hayan protagonizado en los últimos meses. Mientras cualquier escolar se sabe de corrido la alineación titular del Barça o del Madrid, pocos son los que pueden citar a los miembros del quinteto titular de sus homólogos baloncestísticos. Aunque supongo que está bien así. Es normal que se potencie el fútbol. Al fin y al cabo, el baloncesto se ve mejor en casa que tomando cervezas en un bar con los amigos. Pan y circo, señores, que unas masas con encefalograma plano siempre han sido más fáciles de manejar.

2-"Siempre había sido simpatizante del Madrid. Le debo mucho a Estudiantes, soy un poco demente y ahora mismo es mi segundo equipo pero decidí decir 'no' al Barcelona porque el Real Madrid es el equipo más laureado de Europa y jugar en el Madrid siempre ha sido un sueño para cualquier jugador". Lo que me reafirma en dos de mis grandes creencias: que se puede ser seguidor del Estudiantes y, al mismo tiempo, simpatizante del Madrid (y viceversa) y que, en esta vida, no todo se hace por dinero. Supongo que cualquier pesetero se habría ido al Barça sin dudarlo un solo instante: mayores posibilidades de títulos a corto plazo, mejores contratos publicitarios y un sueldo más elevado son razones más que suficientes para mudarse a la ciudad condal. Pero aún quedan algunos raros especímenes que no se venden tan fácilmente y que prefieren triunfar en el equipo de su ciudad, aunque ello suponga tener que luchar más duro para ganar un campeonato y, sobre todo, una menor retribución económica. Puede que aún quede alguna esperanza para un mundo en el que aún existen los utópicos.

3- El secreto contra la "barçafobia" es "ganar un partido y creer en nosotros. Es verdad que no rendimos al mismo nivel jugando con el Barcelona y tenemos que quitarnos ese agarrotamiento porque no hay tanta diferencia". Está bien que una de las estrellas del Madrid se dé cuenta de que si el equipo blanco no gana al Barça ni a la de tres es por ese agarrotamiento inicial con el que comienzan todos los partidos contra su eterno rival y que hace que, tras el primer cuarto, siempre pierdan por más de 10 puntos, barrera insalvable durante el resto del encuentro como consecuencia de un complejo de inferioridad más psicológico que real. ¿Es el Barça mejor equipo que el Real Madrid? Puede ser; pero, como dice Suárez, la diferencia no es tan abismal como parecen demostrar los resultados. Ahora sólo falta que tres o cuatro jugadores blancos pierdan el miedo a los blaugranas y decidan ganarles un par de partidos. Luego todo será coser y cantar, subidón de moral y posibilidades más que tangibles de ganar. Mientras, tendremos que seguir apostando para ver si el Madrid pierde de 10, de 20, de 30 o de 40. Mal asunto. Sobre todo teniendo en cuenta la proximidad de la Copa del Rey.