
Esta vez no hubo sorpresas. Ganaron quienes tenían que ganar. Aún así, fueron dos partidos vibrantes y sumamente competidos, dignos de la Copa del Rey. Unas semifinales de lujo que culminarán con la final que todo el mundo ansiaba. Éstos fueron los resultados de ayer.
FC Barcelona Regal 66-Caja Laboral 57. La verdad es que lo del Caja Laboral es para quitarse el sombrero. Todos los años pierde a varios jugadores fundamentales y, aún así, siempre está ahí. Ayer le plantó cara al actual líder de la liga Endesa. Los vitorianos se pusieron el mono de trabajo y defendieron como animales durante todo el encuentro, secando el habitualmente impetuoso torrente ofensivo del Barcelona. Con una de las peores versiones de Navarro de los últimos tiempos, el Barça sólo consiguió sobrevivir gracias a un inconmensurable Lorbek (que se entretuvo en marcar 26 puntos, con un 4/7 en tiros de 3) y al extraordinario trabajo defensivo de Ndong. Por su parte, el Caja, después de aguantar las embestidas azulgrana durante tres cuartos y medio, acabó desinflándose al final del encuentro, especialmente gracias, una vez más, al desacierto de Teletovic en los tiros libres y en su pérdida de balón a falta de un minuto de la conclusión del partido. Sí, pudieron eliminar al anfitrión, pero no supieron superar el miedo a la victoria y tuvieron que conformarse con el orgullo de haber puesto contra las cuerdas al máximo favorito del torneo. Lástima que no consiguieran hacerle besar la lona.
Real Madrid 92-Banca Cívica 84. Tras un primer cuarto en el que todo hacía presagiar una nueva paliza del Madrid al Banca Cívica, los sevillanos cuajaron un extraordinario segundo periodo, en el que no sólo recuperaron el terreno perdido, sino que incluso llegaron a ponerse por delante en el marcador. No obstante, a base de triples, Mirotic y Suárez devolvieron al equipo blanco el mando del encuentro en un tercer cuarto para enmarcar, que, a la postre, fue determinante para alzarse con la victoria. Ya en el último cuarto, los sevillanos volvieron a acercarse en el marcador, pero era tarde y los triples de Mirotic, junto con la buena defensa de Suárez y las eléctricas penetraciones de Llul, dieron por buenos todos los pronósticos y condujeron al equipo merengue a la tan buscada final.
Y así es como hoy, a las 18 h, los eternos rivales, el Madrid y el Barça, volverán a disputar un encuentro con el que todos los aficionados al baloncesto soñábamos cuando comenzó esta Copa del Rey 2012. ¿Serán los blancos capaces de devolverles la jugada a los blaugranas y robarles el título a domicilio como hicieron ellos el año pasado en Madrid? Todo apunta a que no, pero no hay que olvidar que este año comenzó con una victoria merengue ante el Barcelona, así que ¿por qué no soñar con terminar, de una vez por todas, con la maldición copera?
Pase lo que pase, estoy segura de que, en unas horas, veremos un gran partido de baloncesto. La calidad de los jugadores que habrá sobre el parquet y el espíritu ganador de los dirigentes de ambos banquillos así nos lo aseguran. Que empiece el espectáculo. Es tiempo de baloncesto. Es tiempo de Copa del Rey.
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